Es lo que tiene hacerse los pobretones, que el día que te pillan en un renuncio te estalla la impostura en la cara.
Ir a Africa en avión privado a matar elefantes no es bueno ni malo en sí. Pero si te pasas la vida no queriendo molestar, poniéndote siempre el mismo traje, entrando en los sitios como pidiendo perdón y básicamente transmitiendo el concepto de que monarquía
moderna = monarquía desprovista de casi todos sus símbolos y tradiciones... pues como te pillen se arma.
La reina de Inglaterra tiene cuadra de caballos, viaja con 23 perros, se cambia de ropa 4 veces al día, consigue que el Estado pague a muchos miembros de su familia por inaugurar cosas, tiene a los Michael de Kent viviendo de gorra en Kensington, etc. etc. etc. Pero como no va de sencilla ni lo pretende (da la mano a las visitas con guantes en su propio salón, no se vayan a creer) NADIE ESPERA QUE HAGA VIDA MONACAL.
En mi opinión el rey puede seguir la línea pobretona, a condición de que se la crea y no haga cosas de rico a hurtadillas o puede sacar el manto de armiño y decir PÁ CHULO, YO.
O sea, entender que, al igual que en Inglaterra, no sólo le queremos como buen embajador que es sino como FOCO PARA EL TURISMO, imagen de la mejor industria del lujo española, promotor de nuestra alta cocina etc. etc. etc.
Conciertos en los jardines de Aranjuez, carrozas el día de su onomástica, la reina y Letizia
modelazos de
modistos españoles (salvo Varela, que ya ha cumplido con la patria y puede retirarse a un lugar del que no hayamos oído hablar), joyas fabulosas prestadas por nuestros mejores joyeros, alabarderos de gala por todas partes y toda clase de fanfarrias para dar vidilla a nuestro patrimonio, nuestra industria y nuestro comercio.
Haciendo todo eso y enseñándolo (Royal Family at Work), el día que se vaya a cazar elefantes o a esquiar en helicóptero etc. la gente dirá PORQUE TÚ LO VALES y le harán la ola.
Un paso en la buena dirección es ese cambio de guardia que desde hace pocos años hay una vez al mes en el Palacio Real de Madrid. Debería haber más cosas así. Atraen al turismo, ponen en valor nuestra historia y nuestros monumentos y son preciosos de ver.
A VER, QUE NOS CONTRATEN A NOSOTROS DE ASESORES, YA.