sabbatical escribió:
Lo que te gustan a tí los ceretes de la aristocracia, o el vil metal como te gusta llamarlo
¿Y quiénes serían los contactos rusos de Sophie...? Que intriga... jaja. Si Pepe era aristocracia media con ese tren de vida, como sería el de la alta.... ¿No...? Y los reyes sin un duro.
De los contactos rusos de Sophie...no puedo decir nada de provecho, jajaja. Ella recibió una dote fabulosa con motivo de su boda con Morny. A pesar del desastre de la testamentaria de Morny, su posición era desahogada. Y de hecho recordad que cuando Pepe viajaba hasta Ginebra para proveer fondos de urgencia a la manirrota Isabel II, ésta, impaciente, siguió bombardeando con telegramas la mansión parisina de Sophie, de manera que la mujer del duque de Sesto tomó sus propias resoluciones, contando con su patrimonio, para enviar ayuda inmediata a la soberana española.
En cuanto a la aristocracia...Lamballe tiene razón al indicar que los había mucho más ricos. Una historia fascinante, en ese sentido, es la de Mariano Téllez-Girón y Beaufort-Spontin, noveno duque de Osuna. Ese sí que tenía a su disposición media España, jajaja: se decía que podía recorrer la mitad de la Península sin salirse de sus propias posesiones. También manejaba una enorme cantidad de dinero, aunque, como la mayoría de los Grandes, su tren de vida se volvió tan disparatado que acabó acumulando emprestimos, pagarés e hipotecas. Dejaba a todos pasmados con su opulencia mientras ejercía de diplomático de altos vuelos: representó a España en la coronación de la reina Victoria de Inglaterra y en la boda de Napoleón III de Francia con Eugenia de Montijo, aparte de ser embajador durante varios años en San Petersburgo.
Mariano de Osuna fue el que se casó con una dama a la que nos hemos referido brevemente Nando y yo varias páginas atrás: Eleonore princesa de Salm-Salm. Él la amaba profundamente, ella se dejaba querer y sorprendía a la gran sociedad española de entonces por su mal carácter. El testamento de Osuna es un documento peculiar, aún no he decidido si se trata de una prueba suprema de amor o de una especie de refinada venganza. En ese testamento, informa de que a pesar de "las pocas pruebas de cariño que tengo de mi esposa, en este momento todo lo olvido como es mi deber"...razón por la cual le dejaba, textualmente: "todo, todo, todo". Lo que se encontró Eleonore fue que "todo, todo, todo" era semejante embrollo de deudas que el monto conjunto ascendía a cuarenta y tres millones de reales
