|
Buenos días, seres humanos foreros!!!
Por dar vidilla un poco a este tema, que se nos muere y me resulta apasionante. No sé si recordaréis que hace tiempo, meses tal vez, ponía en duda un comentario que hacían en wikipedia al referirse a la madre de Cayetana como "heredera de la fortuna de la Casa de Híjar". ¿Fortuna?¿Qué fortuna?¿tienen los Alba algo de los Híjar que merezca la pena?
Rotundamente NO.
No sé cómo se ha podido pasar por alto la ruina de esta familia, que es mucho más estrepitosa y temprana que la del Gran Duque de Osuna. No es que fueran tan ricos, pero su colapso fue incluso mayor que el de Don Mariano.
En el hilo de los Alba os comentaba que me puse a buscar y leer bibliografía ¡apasionante lo que salía!¡hay muchísimo sobre esta familia!: latifundios, molinos, acerías, plantíos de todo tipo, palacios, villas, pueblos, fábricas de cerámica, un sinfín de servidores y decenas de personas sólo para dedicarse a la administración de la Casa. Una familia top del Antiguo Régimen al uso, vamos. O por lo menos así era el tema hasta que llega el siglo XIX.
No me quedan claras las verdaderas razones de la ruina ni quién tiene que ser el verdadero culpable, si es que hay uno. El tema parece ser que se reparte entre:
-José Rafael Fadrique de Silva Fernández de Híjar y Palafox, XII duque de Híjar (Madrid, 29 de marzo de 1776 - Madrid, 16 de julio de 1863). Heredero improvisado de su sobrina, Francisca Javiera. Su hermano y también duque, Agustín, debió ser un tipo absolutamente fascinante del que me gustaría saber más: gran señor, ilustrado, elegante, escritor, cultivado, mecenas... El caso es que José Rafael compartía el interés por el arte de su hermano y parte de su misma sofisticación y educación. Un tío que fue director del Prado y cuya gestión fue decisiva para que la Colección Real no se dispersara entre Isabel y Luisa Fernanda a la muerte de Fernando Elmalasombra VII. Parece un personaje capaz, pero algo debió pasar porque muere en 1863 y un año después se producen ventas: la colección de cuadros (impresionante), el palacio de la Carrera de San Jerónimo o la impresionante biblioteca, que pasó a manos del marqués de Salamanca a cambio de una sustancial reducción de la deuda que el duque tenía con él.
¿Era por culpa de José Rafael o de otro? Y aquí entraría mi siguiente posible culpable...
|