Pues se ha cabreado el Fiscal Horrach, eh. Lo venía escuchando en la radio. Ahora sí que el horizonte se puede ver más negro para el par de socios.
No le ha gustado que no se hicieran efectivas las medidas cautelares que pedía (que al fin y al cabo es una tontería), pero lo más grave es que denuncia presiones. Presiones hacia los que luchan contra la corrupción. Le diría al fiscal que se dé una vuelta por los comentarios de Hola.com y verá como aplauden y se alegran de que Urdangarin sea un corrupto, un delincuente, lo jalean incluso. Es de locos, así va el mundo, con tanta tolerancia a los que se agencian de lo ajeno para vivir a todo dar. Claro que sí, toma valores y moral.
Así que va a pedir más pena para Don Ignacio y su amigo Torres en el recurso al Supremo. Así lo va a hacer saber a la Fiscalia del alto Tribunal. Ante esta situación, el fallo del Supremo tiene muchas papeletas de que aumente las condenas. En el mejor de los casos (para este par de convictos), la sentencia quedará igual. Ahora bien, con este recurso, desaparece la opción de que el Tribunal disminuya las penas, entiendo o, ¿cómo va esto? Herrerita lo ha explicado así todas estas mañanas.
Esto pasa por bobos y no demostrar arrepentimiento ni nada que se le acerque, ni intención de empezar a cumplir las condenas voluntariamente. Tanto va el cántaro al fuente, que al final se rompe. Y ayer salíamos de la audiencia sonriendo.
