Registrado: 22 Abr 2015 17:57 Mensajes: 23527 Ubicación: España
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portablito escribió: Algunos ya están criticando ciertos aspectos del discurso que, al menos en lo tocante a la Edad Media, creo que han estado muy desacertados:
Vaya por delante que la crítica siempre es lícita y sana, pero yo he entendido otra cosa.
Entiendo que está en Naciones Unidas por el 80 aniversario de su creación, ¿no? Un organismo internacional creado tras la Segunda Guerra Mundial, que se rige por su propia Carta y que debe intentar velar porque se cumplan las normas de Derecho Internacional. Sí, en la Edad Media había normas, pioneras, las madres de todas las normas en estos menesteres, pero no se pueden comparar con el acervo que nos rige hoy. Hasta donde sé, tampoco existía un organismo que velara por el cumplimiento o que sancionara el incumplimiento de las normas de Derecho Internacional. Puede que esté equivocada. Por algo se llegó al acuerdo de crear un organismo como la ONU o un Tribunal Penal Internacional. Luego la frase, aplicada al contexto y al lugar, creo que es correcta. Que todo esto funcione o sirva para algo, ya es otra historia, opiniones de cada uno.
Y ahora esto que resalta Jose Moreno y me resulta tan importante:
No voy a valorar temas políticos, pero sí la inadmisible cultura de la cancelación a la que algunos están sometiendo al Rey, en mi opinión. Y no va por Iannes, va por muchos otros. Porque parece que se les olvida en qué consiste una monarquía constitucional. Cuando los Reyes de Inglaterra o de los Países Bajos acuden a la apertura de sus respectivos parlamentos, pronuncian un discurso en el que hablan en nombre de su gobierno (economía, política internacional, políticas sociales...). Si tienen que hablar de recortes, lo hacen, si tienen que apuntar contra un país y las relaciones que el suyo mantiene con este, lo hacen. Es lo que les ha dictado su gobierno. En el caso de España, tanto al Rey Juan Carlos como al Rey Felipe se les ha sometido muy poco o nada a los dictados de cada uno de sus gobiernos, salvo en política internacional. Desde que nuestros países forman parte de la UE, esa política es compartida en gran medida. Es decir, que lo que defiende el Rey de España o el Rey de los belgas ahora, lo terminará defendiendo todo monarca europeo.
¿Qué dijo el Rey de los belgas en el discurso de su Fiesta Nacional? Fue el primer monarca europeo en pronunciarse, también se pronunció Guillermo Alejandro el otro día en el Troonrede, aunque más vagamente. Luego le han seguido el Príncipe Alberto de Mónaco y ahora el Rey de España. Es algo que va a terminar copando los discursos de todas las Cortes europeas, más ahora que Francia y UK han hecho lo que han hecho.
El discurso íntegro del Rey de los belgas lo tenéis en su página web.
Podría tirar de hemeroteca y no terminaríamos nunca, pero la postura de España en este sentido en concreto, que tanta polémica está suscitando, siempre ha sido clara, desde la época de Franco, desde 1948. Pero me voy a limitar al reinado del Rey Juan Carlos y, por ende, a la España democráctica.
- Visita de Estado del Rey de Arabia Saudí, junio de 1981; posición del Gobierno de Calvo Sotelo pronunciada por el Rey Juan Carlos durante la cena de gala ofrecida al Rey Jalid:
El Gobierno español reiteró ayer su posición de rechazo a la adquisición de territorios por la fuerza y la necesidad de que «se alcance un arreglo global y pacífico que comprenda la retirada de Israel de todos los territorios árabes y palestinos ocupados desde 1967, incluido Jerusalén, así como el ejercicio por el pueblo palestino de sus derechos nacionales, entre ellos el derecho a la autodeterminación», según reza en un comunicado conjunto suscrito con Arabia Saudí con motivo de la visita a Madrid del Rey Jalid". - Viaje de Estado a Túnez, noviembre de 1983; palabras del Rey Juan Carlos:
Don Juan Carlos dirigió un discurso al Presidente tunecino, Habib Burguiba, y, refiriéndose a la situación de Oriente Próximo, afirmó que "la paz llegará sólo cuando se respeten los derechos legítimos de todos los Estados de la zona, sin excepción alguna, en el marco de fronteras seguras garantizadas por la comunidad internacional".
Con esta referencia a los problemas de Oriente Próximo, "que España contempla dolorida y con preocupación", el Rey reafirmó en Túnez los deseos de una solución "pacífica, global, justa y duradera", y el apoyo al pueblo palestino para "el ejercicio de su legítimo derecho de autodeterminación, de acuerdo con las normas del Derecho internacional".
- Visita de Estado del Sultán de Omán, junio de 1989; discurso pronunciado por el Rey Juan Carlos durante la cena de gala:
Las aspiraciones del pueblo palestino, entre ellas "la de decidir su propio destino mediante el ejercicio del derecho de autodeterminación", fueron defendidas por el Rey Juan Carlos en el discurso pronunciado en la cena de gala que los Reyes ofrecieron en el Palacio Real al Sultán de Omán.
El Rey Juan Carlos señaló además que la moderación de la OLP en los últimos meses debería verse correspondida "por una actitud similar por parte de Israel, con propuestas realistas y constructivas que faciliten el avance del proceso de paz". Y agregó: "Mientras tanto, es imperativo el respeto a los derechos humanos y la aplicación de las normas internacionales en los territorios ocupados".
- Visita de Estado del Presidente de Túnez, Zine El Abidine Ben Ali, mayo de 1991; palabras ofrecidas por el Rey en la cena de devolución en el Palacio de El Pardo:
Como es tradicional ante los huéspedes árabes, abogó por la satisfacción de las justas aspiraciones" del pueblo palestino, que deben ser compatibles con el derecho de Israel a vivir en seguridad. "No se puede dejar pasar esta ocasión especialmente favorable para hacer avanzar la causa de la paz en una región atormentada", concluyo don Juan Carlos.
- Visita de Estado del Presidente de Israel, Jaim Herzog, marzo de 1992; discurso del Rey en la cena de gala en el Palacio Real:
El Rey Juan Carlos defendió ayer ante el Presidente de Israel, Jaim Herzog, "la realización de los legítimos derechos nacionales" del pueblo palestino y sostuvo que la paz en Oriente Próximo debe fundamentarse en las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU, que prevén la retirada israelí de los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza a cambio de fronteras seguras para el Estado israelí.
El Monarca, que pronunció estas palabras en una cena de gala que ofreció al huésped israelí en el Palacio de Oriente, fue más contundente al recordar la tradicional postura española que el Presidente Felipe González durante la primera visita oficial que efectuó a Israel en diciembre pasado.
- Visita de Estado de los Reyes a Israel, noviembre de 1993; discurso del Rey ante el Knéset, el Parlamento israelí:
En el discurso más largo e importante de su visita a Israel, don Juan Carlos dejó claras dos premisas para cubrir el largo camino hacia la paz. La primera, que satisface a sus anfitriones, es "el derecho de todos los Estados a la existencia dentro de fronteras seguras y reconocidas internacionalmente". La segunda, que les gustó menos, consiste en "garantizar a todos los pueblos de la región el pleno ejercicio de sus derechos y libertades fundamentales, incluido el derecho a la libre autodeterminación del pueblo palestino".
"Es necesario", prosiguió el Monarca, "establecer unas medidas de confianza que tomen como guía el respeto de los derechos humanos y evitar así acciones que provoquen el comportamiento violento de los sectores radicales". "Así se podrá ir creando una atmósfera de tolerancia y diálogo indispensable para afrontar pacíficamente el futuro". "Como dijo una voz de vuestro pueblo: ''Sed valientes", unas palabras que pronunció primero en hebreo. Don Juan Carlos instó veladamente al Gobierno israelí a liberar a presos palestinos y a acabar con las arbitrariedades que padecen para desactivar acciones extremistas.
- Y finalmente, la Reina Sofía sobre Arafat y Rabin:
"Estuvieron él e Isaac Rabin almorzando aquí, en La Zarzuela. Arafat es muy expresivo, y muy reflexivo. Un hombre magnífico, que sólo vive para la causa de su pueblo… Y Rabin, tan introvertido, al tratarle más, te encontrabas con un hombre muy sensible. Isaac Rabin era un magnífico estadista. Podía parecer seco y reservado porque era muy militar, muy severo consigo mismo. Pero, al tratarle más de cerca, te encontrabas con un hombre valiente y sensible, que trabajaba de veras por la paz. Precisamente por eso, y porque había llegado a firmar un acuerdo dificilísimo con Arafat para abrir camino al Estado Palestino, un judío extremista le asesinó.
Podría continuar, llenaros páginas y páginas de crónicas y discursos, y proseguir con los de finales de la década de 1990 y toda la de 2000, con gobiernos que son más recientes para nosotros. No creo que haga falta, el discurso siempre ha sido el mismo. Gobernara quien gobernase y en sintonía con la mayoría de los países de la UE. Si en algún momento cambia esa postura (no creo), porque gobierne alguien con un pensamiento distinto, el Rey tendrá que defender lo que le diga su gobierno.
Vivimos unos tiempos de polarización extrema, donde se intenta politizar absolutamente todo, incluso la figura del Rey. Y meto en ese saco a todos, a absolutamente todos los líderes políticos, no se salva nadie. Las posturas que defiende el Rey en nombre del Estado pueden gustar o disgustar, pero no está haciendo algo distinto a lo que se ha hecho siempre.
Advierto, que nadie utilice lo que acabo de escribir ni me cite para usarlo como arma arrojadiza. No estamos para hablar de política o para crear conflictos que hieran sensibilidades. Demasiado conflicto tenemos ya. Una cosa es lo que las hemerotecas nos cuentan sobre la postura de nuestro país en el ámbito internacional, lo que han defendido nuestros monarcas y otra la opinión que cada uno tenga. Esto último a nadie le importa.
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