Muy guapas ambas.
A pesar que quizás es un poco chocante para el mundo occidental (o al menos para mi, es una opinión muy personal) que un soberano de un país pobre gaste dinero a mansalva en alta costura (os aseguro que el gasto de todas las royals europeas en ropa es una ridiculez al lado del de Rania), pero teniendo en cuenta la visión que ha expresado Tanja al respecto, hay algo que me gusta en la evolución de la imagen de Rania.
Con el paso de los años ha seguido vistiendo alta costura, pero intentando fusionar estilos, y de un tiempo a esta parte, imponiendo un gusto muy personal, selectivo y quizás intentando buscar un lugar alejado de los impresionantes caftanes de la Reina Noor que todos guradamos en nuestras retinas. Farah hacía y hace una mezcla parecida, con trajes de corte occidental pero utilizando telas y estampados que siempre recuerdan la cultura persa. Rania siempre intenta incorporar algún detalle que evoque de alguna forma a su cultura. Esa imagen cuidada y con doble sentido solo queda armoniosa en soberanas como ellas, y es algo que las aleja a su vez de otras soberanas totalmente occidentalizadas o como podía parecer ella misma años atrás.

Aún así, lo importante en ella, como en todas, siempre debería ser su labor y sin duda ha sido una soberana muy activa y comprometida.