Ahora mismo con la situación de terror que vive Europa y la que lleva años sufriendo la propia Jordania, más la crisis de los refugiados, estoy segura que el resultado habrá sido productivo. Los jordanos no son percibidos como una potencia mundial, España ni siquiera tiene con ellos unas relaciones comerciales de importante calado (casi todo lo que les compramos y vendemos son productos químicos e industriales), pero en cambio Jordania sí tiene un papel tremendamente fundamental, actuando como mediador en la región y como dique de contención en muchos conflictos. Todo un logro siendo un país pequeño, sin dinero y rodeado de guerras, y ahí España, al igual que el resto de Europa sí que debe prestar ayuda económica.
En este año que termina, España y Jordania han compartido un mismo destino al ser elegidos como miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para el período 2014-2015 (un hecho anunciado a bombo y platillo a principios de año), pero mucho más importante es la membresía de ambos países en acuerdos e iniciativas como los conocidos "Diálogo Mediterráneo" o "Unión para el Mediterráneo" (antes "Proceso de Barcelona"). En éstos últimos está el meollo, pues tras la "Primavera árabe" y la crisis económica europea, quedaron un poco cojas algunas relaciones y para Jordania es fundamental resurgirlas pues era y es una de las principales beneficiarias de los acuerdos de libre cambio y libre comercio para los productos industriales y concesiones recíprocas en agricultura con Europa. Aparte Jordania siempre persiguió un acuerdo de libre comercio más extenso con Europa, para todo tipo de actividades. Muchos países dieron el visto bueno, entre ellos España, pero Europa lleva años si concretar nada.
En cuanto a las empresas españolas que se han beneficiado de las buenas relaciones bilaterales entre ambos países y que ha supuesto la firma de importantes contratos, nos encontramos con ABENGOA y su contrato para desarrollar una planta de tratamiento de aguas en Jordania; ATERSA que hace lo propio con una planta solar; Elecnor S.A y el GRUPO ISASTUR, lo mismo, con sendas plantas eólicas; OHL que será la encargada (gracias al Fondo de Desarrollo de Abu Dhabi que ayuda a Jordania) de construir la nueva Terminal de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos en Amán; ALDEASA que tiene una concesión exclusiva hasta 2033, para gestionar las tiendas libres de impuestos de los aeropuertos jordanos (Amán, Marqa y Aqaba); MAPFRE que desde 2006, tiene sucursal de seguros en viajes por carretera en Amán y un largo etcétera. Eso sí, estos últimos años de guerra e inestabilidad, muchas empresas españolas establecidas en el país, se han marchado.
Al margen de eso, los jordanos y los españoles siempre han mantenido una relación de amistad fraternal, no solo entre los soberanos, también entre el resto de miembros de la familia. No es de extrañar que sean precisamente ellos los primeros en visitar nuestro país.
Vaya, que no está mal cuidar estas cosas de vez en cuando, por eso molesta a veces un pelín el petardeo que muestran algunos medios al querer centrar ciertos acontecimientos en pasarelas de
moda. Lo que nos da de comer a los españoles y a los jordanos y fortalece la relación entre nuestros países es algo que pasa casi siempre desapercibido, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores pase una ficha informativa de estas cuestiones a todos los medios que cubren estas visitas.
