Gracias por los datos.
En alguna grabación se le ve una dentadura espantosa. Que pena, qué mal. Si se hubiera cuidado más ... Murió joven.
Leyendo una entrevista al catedrático Moreno Luzón, sobre el Rey Alfonso, encuentro esto. Me sorprendió. Es más o menos como lo describe su mujer en ese documental francés: alto, muy meridional.
Como señalas, el rey debía de proyectar una imagen atractiva, porque según leemos en el libro,
hasta Agatha Christie estaba enamorada de él.Así es y es una circunstancia que me pareció bastante curiosa. Él tenía esa imagen de latin lover, de hombre encantador y a la vez de gentleman. Vestía bien, iba a la
moda y se movía en ambientes elegantes con ese toque exótico que tenían los galanes de entonces.
De hecho, una de las palabras empleadas con mayor frecuencia en este libro es el adjetivo viril.
Ya sabes que ahora resulta imprescindible aplicar en el estudio de la Historia eso que se llama la perspectiva de género. Es una tendencia que se ha impuesto, y que a mí me parece bien, que consiste en que, además de ver cuestiones políticas más concretas, también hay que contemplar las fuentes desde esa misma perspectiva: qué significaba ser hombre o mujer, cuáles eran sus roles en un periodo histórico concreto y observar cómo esos conceptos van cambiando a lo largo del tiempo. En consecuencia el término virilidad y el adjetivo viril tienen mucha importancia en este caso.
Sé que Roald Dahl le dedicó algún relato corto en el que salía como un play boy. Incluso que tomaba mosca española, si recuerdo bien.