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He vuelto a leer el capítulo publicado ayer. Me sigue pareciendo un conjunto, mal hilado, de comentarios que hace años se susurraban, en voz baja, al oído de todo aquel dispuesto a continuar la cadena. Probablemente tengan distintas fuentes y respondan a distintos intereses. La idea de una familia desestructurada desde el inicio, se alimenta del reproche, que decían, hacía JC a Sofía de no ¨haber creado hogar¨. Está claro, que conviene a la versión de los amantes, especialmente a CSW, ya que siempre cabe preguntar, ¿que impedía al Rey luchar por sí mismo, para proporcionar a sus hijos una familia unida?. Y es, en la respuesta a esta cuestión, imaginada por un lector anónimo, donde aparece la visión demoledora, que ronda todo el capítulo. La de un Rey egoísta, centrado en si mismo, orgulloso e insensible. Pero, ¿no es el acto de la abdicación un claro ejemplo de, que sabe poner los intereses de España y la Institución por encima de otras consideraciones?. Que tiene,el Rey JC, ciertas dosis de egoísmo es innegable. Me imagino, que las necesarias para sobrevivir cuerdo, al internado infantil de Friburgo, al viaje en tren de Lisboa a Madrid, a lo ocurrido aquel Jueves Santo en Estoril, a los silencios obligados por los espías del Pardo .... Pero, no mas que las implescindibles, para sobreponerse y seguir andando. Ha sido un gran Rey, con sus sombras, claro. Sombras, que desde mi punto de vista, no justifican el profundo amargor y rencor que destilan las escasas líneas, que hasta ahora he podido leer. Se ha tomado lo mas negativo de cada uno de los que han hablado. Bueno, estas son unas reflexiones rápidas, que espero no os aburran demasiado.
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