Yo la veo muy bien, Josefita. Va como cualquiera de nosotras cuando, pasados los cuarenta, quedamos con las amigas para salir...top asimétrico dorado, pantalón negro, taconcito, arreglá pero sin dar el cantazo. Quizá pensaría lo que tú has pensado (¿dónde está la frontera entre Vicky Beckham y una reina de España?) si se tratase de una aparición en un evento oficial o semi oficial, pero...¿para salir con las amigas por Malasaña? Estupenda. Otra cosa es que me rechine cómo presenta esas escapaditas el "¡Hola!". Pero ahí mis reticencias son hacia el "¡Hola!", jajaja, no puedo decir ni media de Letizia.
Los tiempos han cambiado mucho, y de una reina española nacida en España en los años justamente anteriores al arranque de la Transición dentro de una familia de clase media, puedo esperar que salga con su marido por Malasaña o por Alonso Martínez o por dónde quiera que esté de
moda en ese momento preciso, llevando el tipo de ropa que llevamos nosotras. No creo que eso tenga nada que ver con su papel digamos "oficial" y, en realidad, mejor que viva más bien "cercana" a lo que los de su generación vivimos. Pongo "cercana" entre comillas porque, a decir verdad, hay muchas cosas que los de su generación vivimos, que ella dejó de vivir cuando se convirtió en la prometida de un príncipe y nunca recuperará, jejeje, para bien o para mal ya no sabrá siquiera que la luz ha subido un 33% en cuestión de meses y eso es difícil de conciliar con unos salarios abocados a la congelación porque ahora quieren ligarlos al concepto (un tanto difuso) de productividad en vez de al de IPC (y si los ligasen al IPC, dirían que estamos en deflación y la culpa siempre la llevaba el conejo...).
