Vandal escribió:
Y entonces es mejor esto? carta blanca para decir absolutamente cualquier barbaridad con la seguridad de que nadie va a responder? no sé yo...

Llevas tu puntito de razón, peeeerooooo...ese viejo precepto de la realeza que te ha señalado Leandro ("Nunca quejarse, nunca explicarse") me parece, personalmente, mucho más a tono con la pervivencia a través de los siglos de la institución monárquica ;-) No creo que los royals deban acudir a los juzgados con esa facilidad pasmosa con la que lo hacen los famosos e incluso los famosetes de tercera fila. La realeza tiene que manifestarse en un "estar por encima" de cierta clase de publicaciones. A fín de cuentas, siempre las ha habido...¡¡todavía me fascinan a veces algunos comentarios de algunos compañeros de foro, que parecen sorprendidos de que los medios jueguen
tan sucio por servir a unos intereses o por obtener una rentabilidad económica derivada de la fácil venta de cotilleos morbosos!! A ver...esto no es patrimonio de ningún país, ni de ninguna época: ¡¡ahí está la Historia!! Claro, antaño todo eran coplillas satirícas, pasquines anónimos, hojas volantes que íban de aquí para acullá, panfletos con ilustraciones obscenas que servían para discutir durante años quien estaba detrás de su circulación, etc etc. Y ahora todo adquiere otras dimensiones...vivimos en un tiempo absolutamente mediatizado y globalizado. Pero el trasfondo es el mismo. Incluso remontándose mucho más allá en el tiempo...Julio César podría contarnos cuánto le ofendía que sus adversarios y enemigos pretendiesen mermar su prestigio aludiendo a su relación sexual con el rey Nicomedes de Bitinia. Por cierto, lo que más enfurecía a nuestro Julio, no era que le acusasen de haber practicado sexo con Nicomedes, sino el que todos le atribuían a él haber aceptado el rol "pasivo" en el dormitorio, lo que era muyyyyyy mal visto por parte de los romanos ;-)
Con esto quiero decir...caray, que parece mentira que nos lamentemos de que ahora los medios son una "prensa canallesca" que no respeta a nadie ni a nada. Esto no es algo nuevo y creo que Leandro lleva razón, la monarquía debe estar
au dessus de la mêlée.
Con respecto al libro en sí...no voy a pronunciarme, porque ni siquiera me he molestado en recabar información acerca del autor, su trayectoria, si es una versión belga de Pilar Eyre o un Zavala, por decir algo, etc, etc. Sí puedo deciros que a mí, cuando se prometió Felipe con Mathilde, ese anuncio de noviazgo me dejó con las cejas arqueadísimas porque la novia parecía ser tal mirlo blanco que pensé que ni que la hubiese dibujado la reina Fabiola para su sobrino duque de Brabante. Llamadme mal pensada, pero fue lo que pensé, porque, caray, Mathilde parecía casi casi el más delicado y prístino de los lirios del valle, por su linaje (bastante impecable), su formación (bastante completa y apropiada), su currículo personal y profesional (nadie podía encontrar ni un borroncito, se trataba de una biografía absolutamente impoluta de la "a" a la "z"). Que no digo yo que esas cosas no puedan pasar...¿eh? Un príncipe puede encontrar por casualidad, azar o destino (lo que queráis poner) a una muchacha que encaje tannnnnn perfectamente en el molde de futura consorte real. Pero en su día, os diré que me quedé sinceramente mosqueada, jajajaja. Y sé que no fuí la única...hubo algunos rumores en el sentido de que Fabiola había estado mezclada en el asunto. Se comentó que era necesario romper de una vez la imagen de soltero recalcitrante de Felipe.
Ahora bien...esto es en
modo "cotilleo", porque, ciertamente, nunca he estado muy al corriente de los rumores que puedan haber circulado en torno a Felipe en Bélgica. Sé que muchos le consideraban "poco brillante intelectualmente" y que había un sector que le comparaba desfavorablemente con la hermana, Astrid, a quien veían más "espabilada" y con mejor "base" para satisfacer tanto a valones como a flamencos (se dice que Astrid se maneja en flamenco con mucha más fluidez que Felipe, algo que quiso remediarse en parte gracias a la boda de éste con Mathilde, porque la princesa, por lo visto, sí se apaña de maravilla con el flamenco). Pero hasta ahí llegan mis "conocimientos" (y ponedlo entre comillas, porque son puritito cotilleo).