sabbatical escribió:
Primera vez que veo a
mi señora María Manuela,
que en los casamientos tiene mucha escuela,

Uy, la historia de María Manuela también es de traca, jajajaja. Dispongo que varias fotos de ella, sólo que hoy estoy usando un ordenador que no es el mío. El mío ha cascado lastimosamente, espero que mañana me lo pueda reparar mi medio costillo, jajaja.
María Manuela nació en España y se puede ver que llevaba un nombre que suena como que muy español, pero en realidad era el resultado de una mezcla impresionante. Los abuelos paternos de María Manuela eran -agarraos- William Kirkpatrick, natural de Cowheath, y Mary Wilson, quien procedía de Kelton, una población situada en el Kirkcudbridghtshire. Uno de los hijos de William y Mary, también llamado William Kirkpatrick, igual que el papá, se decidió a buscarse una vida próspera en el sur de España. Recaló primeramente en Málaga, dónde montó un negocio de exportación de frutas y vinos dulces. Le fue tan bien que enseguida pudo comprarse una bonita casa, con la fachada pintada de un amarillo reluciente, en la calle San Juan.
A la hora de casarse, William Kirkpatrick no eligió a ninguna andaluza. La muchacha que le llamó la atención se llamaba Françoise Grivegnee, cuyo padre, el barón Henri de Grevignee, era un belga exiliado de su país que también se había dedicado al comercio de vinos con notable éxito. La esposa de Henri, en cambio, se llamaba Francisca Antonia Gallegos: la única ascendiente española por vía materna de la futura Eugenia... Una hermana de Françoise Grivegnee, Catherine Grivegnee, había contraído nupcias con el diplomático francés Mathieu de Lesseps.
Por tanto, María Manuela era, por así decirlo, medio escocesa y medio belga. Su educación fue muy a la francesa, porque la familia estaba orgullosa de la boda de la tía Catherine con Mathieu de Lesseps. Al igual que su hermana Enriqueta, María Manuela se educó en París. Para la época, era bastante sobresaliente el hecho de que las chicas pudiesen expresarse con fluidez en cinco idiomas...