Lamballe escribió:
Ahora, ayer pasaba de puntillas por los medios como cierto politico de segunda en el panorama nacional (aunque en su día fue ministro) tenía ya encargado un retrato para el Congreso que había costado la friolera de 160.000 eurazos públicos. Y aquí no ha pasado nada, nadie se escandaliza, nadie grita, nadie pide dimisiones ni na de na. Los medios nos llevan y nos traen por dónde les da la gana.
¿Realmente crees eso, Lamballe? Por mi parte, he de pedirte que te lo replantees, porque llevo meses y meses constatando a diario que si hay un grupo que suscite verdadera desconfianza e incluso repulsión en España ahora mismo, es la "casta política". De hecho, uno de los principales problemas de nuestra democracia ahora mismo es que, a medida que nos hemos visto succionados hacia el agujero negro de la gran crisis económica, se ha multiplicado por diez en los ciudadanos la sensación de que los políticos son unos sinvergüenzas, que todos procuran ante todo defender sus propios privilegios de casta, que tienen la tremenda desfachatez de cuidar a sus corruptos mientras que, por otro lado, piden constantes esfuerzos y sacrificios a la gente de a pié.
La gente está muy pero muy cansada de los políticos, tanto que se les mete en un mismo saco sin contemplaciones a la hora de echarles en cara que viven demasiado bien a la vez que aplican la tijera de los recortes. Me figuro que los griegos o nuestros vecinos portugueses estarán pensando cosas parecidas de sus políticos. Quizá ya no nos escandalizan como antaño porque NADIE ESPERA NADA BUENO de los políticos. Cada vez que hacen algo que debería escandalizarnos, nos limitamos a rumiar para nuestros adentros y a despotricar con nuestros familiares/amigos/conocidos acerca de la cantidad de "parásitos políticos que estamos manteniendo para que a cambio nos jo... la vida, por lo que hacen o por lo que dejan de hacer".
Pienso que es buena señal que la gente se enfade más cuando el escándalo atañe a la CR. En primer lugar, los políticos van y vienen, pero la monarquía permanece, lo que hace que el nivel de confianza y de exigencia sea necesariamente mayor. Pero, sobre todo, los políticos ya no despiertan más que a lo sumo profundos recelos, mientras que en la monarquía la gente todavía espera encontrar un punto de referencia ético que permanezca a pesar de los zarandeos de la política. Dicho de otra forma: yo -y me figuro que miles de personas...- me enfado más con el Rey porque ESPERO MUCHO de él. De los políticos...sólo espero que no se las apañen para seguir estropeando día a día la imagen de la democracia, porque es que parecen ignorar que están creando las condiciones para que ganen cada vez más cancha los extremistas.