Yo también pensé en su momento que era "la perfección personificada para el cargo" y recuerdo que en los foros de realeza de lengua francesa el júbilo fue extraordinario. Pero luego, a lo largo de los años, o son los dos unos actores perfectos, o siempre me han dado la impresión de ser una pareja enamoradísima. Yo pensaba más en la diferencia de edad que en una posible condición sexual de Felipe, pero cuando están juntos les ves un "feeling común", unas miradas del uno al otro....No se nada del pasado de Felipe, sea con hombres o con mujeres, pero parece evidente que "se han encontrado".
En cuanto al tema de la posible boda homosexual de un heredero, creo que nosotros mismos, en un intervalo mínimo de tiempo, hemos visto concretamente en nuestro país una evolución drástica. Hace 10 años la opinión dominante era que el Rey se había casado "con quien debía", que la Reina era la consorte perfecta "porque había sido criada para ello", y que el Príncipe debía casarse con alguien como su madre le gustase o no. Hoy la opinión dominante es que el Rey se casó " de conveniencia", que la Reina "ha tragado demasiado y no debería haber tragado tanto" y que el Príncipe "menos mal que se ha casado con amor". Francamente, ya no se cual será la opinión sobre el tema en unos años, pero pienso que es más fácil que haya un matrimonio homosexual colateral (de príncipe no heredero del trono) antes que de un heredero, y no creo que fuese demasiado mal visto ni en las monarquías nórdicas ni en Inglaterra ni en España. Quizá peor en Bélgica o Luxemburgo.
Minnie escribió:
sabbatical escribió:
Bueno yo estoy con Minnie también en cierto
modo, cuando anunciaron el compromiso no daba crédito de que por fín el merluza hervida hubiera encontrado a alguien y encima una chica que parecía tener muy buena presencia. Una cosa es ser soso de toda sosez y otra ser gay. Y eso que se puede perfectamente ser soso y gay, pero ya soso, gay y transformista me parece un poco too much, la verdá

No te creas, para mí el quid de la cuestión no era el aspecto físico de Mathilde. Es obvio que Mathilde encaja dentro de un prototipo femenino "rosa de té inglesa", pero lo que me llamó la atención era que toda su vida parecía una cuidadosa preparación para acabar casándose con un príncipe heredero del trono belga: procedente de una familia aristocrática flamenca, con esos apellidos d´Udekem d´Acoz, tan sonoros ellos, tenía que gustar por fuerza a su comunidad de orígen, pero, simultáneamente, su francés era absolutamente perfecto y residía en zona valona. En aquella época se dijo que era una boda que podía tener un efecto UNIFICADOR entre los divididos belgas, que ayudaría a cohesionar a flamencos y valones en torno a la figura de Mathilde. Además, aportaba una correcta formación universitaria y una cuidada trayectoria profesional en un gabinete de logopedia. No había un pasado sentimental, ningún esqueletito en el armario. Parecía un lirio de los valles, la verdad.