Febe escribió:
¿Y el.libro es verdad que tiene muchas ventas?
Va por la 4ª edición en España.
François Hollande, cuyo mandato coincidió con los últimos años del reinado del Rey Juan Carlos, es el claro y más reciente ejemplo de que los líos de alcoba importan y afectan tanto en Francia como en España. Que no venga de digna la Debray a leernos la cartilla, cuando lo que está haciendo es obviar y justificar todo aquello que ensucie la biografía de JC.
Todavía se recuerda el trío Segolene-Hollande-Trierweiler que hizo a la primera perder las elecciones y su puesto en el partido. Una traición política y sentimental convertida en folletín diario. O a Sarkozy, con más líos, aunque mejor atajados parece, pues logró vencer a Segolene en segunda vuelta, divorciarse y darle como Primera Dama a los franceses a Carla Bruni. Si no hubo suficiente con todo aquello, utilizado en el ring parlamentario, años después llegó el trío Hollande-Trierweiler-Gayet que acabó con la carrera política de él y hundió al
Parti socialiste en un hoyo del que todavía no han logrado salir. En mi librería sigue el libro de Valérie Trierweiler, un best seller en Francia que llegó hasta España. Aquello fue un show de proporciones nunca vistas. Con Monsieur Le President llevándole croissants a su amante, luego acudiendo a cortar la Galette de Rois junto a su mujer y la prensa, mientras las fotos de la evidencia se propagaban por los quioscos de toda Francia. La Trierweiler perseguida cual Lady Di tras su ingreso hospitalario y su reclusión en La Lanterne, en los terrenos del frívolo Palacio de Versalles. Fue comprensible que todo el mundo escudriñara las memorias de Hollande para ver si hablaba o no hablaba de sus muchos asuntos personales que influyeron en su carrera política y su breve presidencia.
Pues no la liaron gorda políticos, medios y ciudadanos durante meses para decir que allí no le dan importancia, oiga. Tanta como aquí se la damos a Corinna.
Si la Griso fuese una persona lo suficientemente cultivada o al menos preparada para su trabajo (e imparcial en este menester), podría haberle plantado en la cara “¿los españoles qué?”.
Yo de verdad no entiendo a ciertos periodistas que trabajan en tv. Los de la radio les dan mil vueltas. Se quedan papando moscas ante los entrevistados.
Lo sé, me pico demasiado.