Tan solo 28 personas se reunieron en la ceremonia civil en el Windsor Guildhall. La Reina Isabel y el Príncipe Felipe no estuvieron presentes en la ceremonia. Los Príncipes Guillermo y Enrique, Laura Parker Bowles y Tom Parker Bowles actuaron como testigos de la unión de sus padres. Otros invitados fueron los hermanos de los contrayentes y el Mayor Shand.

Camilla apareció con un conjunto de abrigo y vestido diseñado por Robinson Valentine. Adornó la solapa del abrigo con un broche de diamantes y perlas grises que reproducían las plumas heráldicas del Príncipe de Gales. Remataba el conjunto con un sombrero de paja recubierto de encaje francés y adornado con una fuente de plumas firmado por Philip Treacy.

La oficina de Clarence House dijo que los diseñadores Robinson Valentine querían un "look limpio y nítido con detalles sutiles" para la ceremonia civil.
El abrigo, confeccionado en tejido de cesta de seda de color ostra, presentaba un sutil bordado en espiga, mientras que el vestido de gasa de seda, llevaba un dobladillo de hileras verticales de discos tejidos con apliques hechos en Suiza.

La confección del traje comenzó el 21 de febrero y la prueba final tuvo lugar el 5 de abril.
La nueva Duquesa de Cornualles lució unos zapatos de tacón de ante beige pálido con puntera almendrada y tacón de 5 centímetros, diseño de L.K. Bennet.
El bolso, una cartera de la colección "East/West" de Launer, estaba confeccionado en piel de ternera repujada con cierre de media solapa y forrado en ante.

Hugh Green, de Hugh and Stephen, en Ebury Road, Londres, mantuvo el clásico peinado de Camilla que, según se dice, le encanta a Carlos.
Las flores de la sala donde se celebró la boda procedían de la finca del Príncipe Carlos, Highgrove, y de Raymill House, la casa de Camilla. Abundaba el lirio del valle, símbolo del retorno de la felicidad.
Los anillos de boda eran de Wartski, realizados con oro extraído de la mina Clogau St. David y del río Mawdach, en el Bosque de los Reyes.