Foro DINASTÍAS | La Realeza a Través de los Siglos.

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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 24 Feb 2019 21:09 
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Supongo que para algunos monárquicos el hecho de que Ena accediese a volver, era como hincar la rodilla ante el dictador. Yo no lo veo así, pero yo no hubiese vuelto ante esas condiciones. Era casi una humillación, como lo que le hizo el Gobierno griego a la familia cuando fueron a enterrar a la Reina Federica en Tatoi.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 24 Feb 2019 21:17 
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Yo no veo la humillación por ningún lado. Fue recibida con todos los honores, con su propio hijo y su nieto al pie del avión. Se alojó en casa amiga, con los Duques de Alba, se consintió la recepción pública en el palacio de Liria, la cola para saludar a la reina fue tremenda, y se le permitió también visitar el hospital de la cruz roja que ella había inaugurado en su día.
El régimen era el que era, eso ya lo sabía ella antes de venir, pero humillación hacia su persona yo no la veo por ningún lado...


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 24 Feb 2019 22:17 
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El régimen se cuidaba mucho de cualquier manifestación monárquica, la que fuera, si ello suponía un apoyo notorio y popular hacia la dinastía que pudiera menoscabar la popularidad del régimen imperante que, por más reino que se autoproclamara, mantenía en el exilio a la dinastía histórica. Venir vino, y se desbordaron las previsiones pese a lo tapadillo del asunto y de la actuación de la censura, pero vino un poco de tapadillo... Lo que pasa es que terminó trascendiendo.

Humillación en el sentido que dice Clara. Volver en esa situación política, ante el hombre que humillaba a su hijo por acción u omisión... No humillación por su persona -el régimen no se portó del todo mal con la reina- sino por la Corona, por la institución... Al final, y supongo que mucho se lo pensaría, acertó. Por lo que supuso personalmente para ella y por lo que trajo para la dinastía. Y es que a pesar del mutismo o de los ataques directos en los medios del régimen hacia la Corona y la persona que en ese momento la regentaba, los monárquicos sacaron músculo ante las narices del dictador... Casi 40 años después de que Alfonso XIII se marchara de aquella manera, con propaganda antimonárquica republicana y falangista durante décadas, los españoles o un buen número de ellos seguían manteniendo su adhesión a la vieja dinastía.

Pero sí, hay quien dijo que llegó a arrepentirse en volver porque sus nietos, Juan Carlos y Sofía, la utilizaron para sus fines por encima de Don Juan, el Rey. Yo, lo dudo.

_________________
Verdad y razón nunca envejecen.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 24 Feb 2019 22:22 
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Uf Joaquín, a mi que alguien me tenga que permitir entrar o permanecer en mi país -no sé cuántas horas- e ir a tal y cual sitio habiendo sido Reina de España... Llamadme orgullosona radical, pero no pasaría por eso. Visto desde mis ojos, sí había ciertas dosis de humillación, empezando por el hecho que el dictador hiciera ver quién tenía la sartén por el mango al permitir o dejar de permitir ciertas cosas. No hay nada más que escuchar lo que algunos explican, como el régimen tenía acotado el aeropuerto y al final se comieron el fervor, supongo que inesperado, de tanta gente por verla tan solo bajar del avión. O la censura e impedimentos que menciona Godoy respecto a hacer notar el sentir monárquico.

Pero supongo que eran unos tiempos en los que había que ceder en algunos aspectos, para conseguir lo que ocurrió primero en el 69 y finalmente en el 75, pero no dudo que hubiera monárquicos que no dejaran pasar ni eso.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 25 Feb 2019 19:49 
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Yo veo que el asunto fue incómodo dentro de la familia porque todos usaron a la reina para sus fines, don Juan para mostrar fuerza ante el régimen y don Juan Carlos haciendo ver al dictador que él era más leal que ninguno, porque vivía en Madrid sin dar la lata y sin generar problemas.
La reina quiso volver, no tenía por qué haberlo hecho, podría haber declinado ser la madrina o incluso pedir que la ceremonia se hiciese en Suiza alegando que estaba muy frágil para el viaje y santas pascuas.
No sé es mi punto de vista. Había que tragar con Franco, él tenía la sartén por el mango, de nada valía ocultarlo fingir lo contrario y la familia real dependía de él para recuperar la corona, lo siento pero dudo que de otra manera la monarquía se hubiese restaurado en España, de haberse hundido el régimen como ocurrió en Portugal habría llegado la republica y punto.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 25 Feb 2019 23:26 
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Le he estado echando un ojo a todo y por lo que he leído, intentad tomarlo con calma, eh. Dice cosas que hoy en día no serían tolerables, pero en fin, era una mujer de otra época. Para mí, Carmen realmente demostró ser muy noble y nada rencorosa acudiendo a su funeral en París, aunque supongo que, más que nada, lo haría por sus hijo. Lo que dice más adelante de la Familia Real, también, calma. Era su opinión, ya está.



“Mi ex nuera, Carmen Martínez-Bordiú, nieta primogénita del general Franco, era muy guapa, extrovertida y alegre. Alfonso se enamoró de ella como sólo un colegial puede llegar a enamorarse de alguien. Pero esa boda fue planeada por toda esa familia en general. Se trató de una operación que capitaneó el padre de Carmen, el Marqués de Villaverde.

Amigo de mi hijo Alfonso, Cristóbal se había casado en 1950 en el Palacio de El Pardo con Carmen Franco Polo, hija única del Caudillo y de su esposa, doña Carmen Polo. Cristóbal, que murió en 1998, era hijo de los Condes de Argillo.

Al parecer, era un mal médico pero también un hombre muy simpático, mundano y entretenido. En cierta ocasión llegó a mis oídos que él le había dado a ella tantos hijos –tuvieron siete- para tratar de que le dejara en paz y, así, hacer su propia vida. Comentarios como éstos esconden siempre, por principio, una pequeña o gran dosis de maledicencia, pero a la vez suele existir una parte de verdad. A mí, sinceramente, Carmen Villaverde me parecía una mujer pesadísima y otras mil cosas no precisamente halagadoras. Por eso, supongo que para este hombre la convivencia con ella debía de ser un auténtico tormento. Además, lo que pareció siempre un hecho que todo el mundo conocía era que a él le gustaban muchísimo las mujeres.

Villaverde fue un personaje muy controvertido durante muchos años en España. También he oído decir a mucha gente que le apodaban <<El Yernísimo>> debido a sus manejos e intrigas dentro y fuera del Palacio de El pardo. Se dice que, a pesar de la seriedad y el rigor del Caudillo, él –que era un vividor declarado– se servía de su condición y, como si tuviera bula para hacer lo que le viniera en gana, manejaba España y a los españoles a su antojo.

Antes de proseguir, quiero dejar claro que todo lo que digo no son más que habladurías, chismes que, quiera una o no, siempre acaban por llegar. Yo sólo me limito a comentar lo que he oído. Según parece, el Marqués de Villaverde, mi ex consuegro, fue muy criticado durante la larga y penosa agonía de Franco. Se dijo que, al ser médico, le había mantenido en vida con todos los medios artificiales a los que tuvo acceso ya que a él, personalmente, no le interesaba nada que muriera el dictador. A la gente, en general, su comportamiento le pareció indigno. Yo, en cambio, debo reconocer que conmigo fue entrañable y cariñoso. También me consta que para Alfonso fue un suegro estupendo y que lo quiso de verdad. Cuando su hija Carmen abandonó a mi hijo y a los chicos, estuvo un larguísimo periodo de tiempo sin querer tratarla.

Alfonso era muy guapo, muy serio y, además, un Borbón. También era bastante mayor que ella: tenía treinta y cinco años, y Carmen, veintiuno.

En un principio a mí me gustó como nuera, pero fueron muchos los legitimistas franceses a quienes les disgustó el enlace. Desde el primer momento, llegaron a la conclusión de que se trataba de una mujer muy frívola. Yo, la verdad, no lo quería ver y pensaba que era probable que los legitimistas estuvieran equivocados, que seguramente confundían su juventud y su innata alegría con la frivolidad. Pero no transcurrió mucho tiempo hasta que no me quedó más remedio que reconocer que estaban en lo cierto. Su frivolidad se hacía patente cuando estaba tranquilamente en casa, sin verse en la obligación de representar ningún papel de cara a la galería, y sobre todo tras el nacimiento de sus dos hijos. Cada vez más tenía claro que lo que había pretendido su familia al empeñarse en este matrimonio era centrarla tratando de que olvidara a sus antiguos amores. Su padre, Cristóbal Villaverde, se negó siempre rotundamente a que contrajera matrimonio con <<cualquiera>>.

Mi ex nuera y su madre, Carmen Villaverde, se comportaban de una manera muy poco delicada. La forma de actuar de ambas era la de unas personas muy mal educadas. Por el contrario, Carmen Polo, Señora de Meirás, era una auténtica dama. La recuerdo correcta y amable. También su marido lo era. Franco, en el trato, siempre fue afectuoso y cordial conmigo. Hablaba poco, eso es cierto, pero a mí no me molestan las personas silenciosas.

Mi buen amigo el Barón Pinoteau le aconsejó a Alfonso que no se cara con Carmen. Pinoteau lo decía porque ella era nieta de Franco y esto a mi hijo, por más que pudiera interpretarse al revés, objetivamente no le venía nada bien. Por mi parte, puedo asegurar que, así como yo tuve alguna duda sobre el asunto, ni él ni Alfonso pensaron por un segundo que Franco cambiaría su designación.

Cuando pasó lo que pasó, él comentó: <<¡Ya se lo había dicho!>> Como es natural, no le desaconsejaba el matrimonio con Carmen por la personalidad de ella. ¿Quién podía imaginar que tiempo después abandonaría a su marido y a sus hijos? Lo hacía porque, en el fondo, el hecho de casarse con la nieta del General era algo que, en lugar de beneficiarle, le perjudicaría muchísimo.

La boda de Carmen y Alfonso tuvo lugar el 8 de marzo de 1972 en el Palacio de El Pardo. Fueron más de dos mil las personas invitadas y muy pocas las que faltaron. Se comentó que este enlace se había convertido en el acontecimiento del año en España al que todo el mundo quería asistir. La gente fue muy bien arreglada. Se rogaba en las invitaciones frac y condecoraciones para los hombres y, como es natural, traje largo para las mujeres. La ceremonia fue oficiada por el cardenal Tarancón. No fue el padre de Carmen, Marqués de Villaverde, su padrino, sino que por deferencia y cariño cedió su puesto al general Franco. Yo sí fui la madrina. En la capilla sólo pudimos acomodarnos los más allegados a los novios y aquellas personas que, por su rango, debían tener su lugar en ella. El resto de los invitados siguió la boda por un circuito cerrado de televisión fuera del pequeño templo.

Por supuesto, los entonces Príncipes de España –Juan Carlos y Sofía– estuvieron presentes, aunque no podía decirse que la expresión de sus rostros contagiara alegría. En cualquier caso, pienso que entre Juanito y Alfonso jamás existió una pugna a nivel personal. Por el contrario, sí que la hubo, ¡ya lo creo!, entre las personas que rodeaban a ambos. Ellos se querían mucho a pesar de todo. El Rey, en su día, le había pedido que apadrinase a su segunda hija, la Infanta Cristina. En ese momento ya habían sido nombrados heredero al trono*.

Comprendo que el enlace produjera, en ciertos círculos, más nerviosismo del que ya había. Como también dije antes, aunque fuera por un corto espacio de tiempo, pensé que tal vez Franco reconsideraría la decisión que había tomado en cuanto a su sucesor. No creo haber sido original al respecto, ya que fuimos muchos a los que esta posibilidad se nos pasó por la cabeza. Y todos nos equivocamos. Este tipo de cosas podemos hacerlas el común de los mortales y, también claro está, la Familia Real, pero no los militares.

Mi hijo Alfonso quiso evitar cualquier problema o dar lugar a especulaciones y decidió no ponerse el Toisón de Oro que su padre le había otorgado como jefe de la Casa de Borbón. Decidió lucir solamente la Gran Cruz de Isabel la Católica, que le había sido concedida por el Gobierno español. Esto enfadó mucho a Jaime, tanto que decidió no estar presente en el bautizo de su ahijado y nieto Luis Alfonso”.



*¿Qué dice que ya habían sido nombrados herederos al trono cuando nació Cristina? Este dato es incorrecto.



“La vida de mi hijo Alfonso en la recién estrenada España democrática no tardaría en mostrarle sus aristas: estando ya casado con Carmen, fue nombrado presidente del Instituto de Cultura Hispánica, trabajo con el que estaba encantado. Debía viajar mucho, sobre todo por Hispanoamérica, y en todos estos viajes procuraba tender puentes y compartir los intereses de estos países con los de España, intentando crear unas bases de cooperación más sólidas entre ellos. A mí me explicó en qué consistía su gestión y comprendí enseguida lo gratificante que ésta era y hasta qué punto le enriquecía a él, humanamente hablando.

Una vez desaparecido el Generalísimo, de pronto, sin aviso previo, Alfonso fue destituido de su cargo y Manuel Prado y Colón de Carvajal, que por entonces presidía la compañía Iberia, se convirtió en su sucesor. Es decir, mi hijo fue retirado del cargo para que lo ocupara Manuel Prado, amigo de infancia de Juanito.

[…]

Alfonso sintió muchísimo su inesperado cese y, para colmo, estuvo dos años sin trabajo. Esto no resultaba fácil de asumir y lo pasó muy mal. No tenía una fortuna personal y era de su trabajo de lo que mantenía a sus dos hijos. Todo el mundo conocía este hecho porque él jamás lo ocultó. Además, no sólo era un hombre capaz y responsable, sino que lo había demostrado. Por tanto, no era fácil entender que nadie le hiciera una oferta.

Con anterioridad, siendo soltero todavía, había dejado clara su valía como embajador de España en Estocolmo. Allí estuvo muy contento, pero no tanto como en el antiguo Instituto de Cultura Hispánica. Después de aquellos dos años sin oficio ni beneficio, pasó a ocupar un puesto en el Banco Exterior de España. No es que se encontrara a disgusto en este trabajo, pero no podía compararse con el anterior. También fue presidente del Comité Olímpico Español entre 1984 y 1987. Como buen deportista, sé que disfrutó en esa etapa.

Pero los vaivenes profesionales no fueron los peores baches para Alfonso durante la Transición. De eso se ocupó la madre de mis nietos. Era tal el grado de su inconsciencia que un día fue capaz de hacer las maletas y abandonar a su marido y a sus dos hijos. Fue justo cuando acababan de mudarse a una nueva casa en Puerta de Hierro. Recuerdo que Alfonso estaba ilusionadísimo con su nuevo hogar y también los niños. Cuando Carmen lo abandonó, lo primero que hizo mi hijo fue hablar con Blanca Romanones, un encanto de persona con quien tenía muchísima confianza. Ella le aconsejó que me lo hiciera saber cuanto antes y así lo hizo. Enseguida tomé un avión a Madrid y me quedé unos cuantos meses con ellos. Me ocupaba de la casa pero, sobre todo, de mis nietos, ya que éstos eran aún muy pequeños; tenían tan sólo siete y cinco años.

En mi opinión, Alfonso se equivocó al no quitarle a Carmen la patria potestad de sus hijos. Él me confesó que le parecía mal hacerlo ya que, al fin y al cabo, ella siempre sería su madre. Lo sentí de verdad, porque de haber sido así yo hubiera podido quedarme con mis nietos. Pensaba que era lo mejor que podía ocurrirles aunque, como es natural, no dije a Alfonso nada más sobre la decisión firme que ya había tomado al respecto. Con el tiempo tuve muy claro que, de haberse aplicado esta fórmula, mi nieto Luis Alfonso no se habría ido a vivir con los Villaverde. Yo estaba dispuesta a trasladarme a Madrid, alquilar un pisito y educar a mis nietos del mismo modo en que había educado a mis hijos. También, quizá, el destino de Fran, mi nieto mayor, no habría sido tan terrorífico como resultó ser. Aunque esto, lo sé, es dar mucha, demasiada rienda suelta a la imaginación.

Carmen Martínez-Bordiú llegó a comentar que convivir con Alfonso era poco menos que imposible, ya que él se creía alguien llamado a entregarse a su patria como si tuviera la total convicción de tener un mensaje mesiánico que llevar a cabo.

Ella puede decir todo lo que quiera. Es una mentirosa y siempre lo ha sido. Alfonso tenía motivos para pensar en la posibilidad de ser Rey, pero nunca luchó por ello. Si las cosas hubieran sido diferentes a como se desarrollaron, si no hubiera estado Franco de por medio, posiblemente todo habría sido distinto. Pero como estaba el General y era quien lo decidía todo…

Tiempo después el matrimonio se anuló y volví a ver a Carmen al morir Alfonso. Cuando ella llegó a Madrid, yo ya estaba allí con mi nieto menor, que lloraba desconsoladamente. Creo que fue entonces la última vez que la vi. Y es que nosotros enseguida volamos a París, pues fue allí donde tuvieron lugar los funerales que los legitimistas habían organizado para mi hijo. Mis energías estaban puestas en no dejarme romper por el terrible dolor que me embargaba. Las ceremonias fúnebres las presidimos Gonzalo, Luis Alfonso, Constanza de Habsburgo –prometida entonces de mi hijo Alfonso– y yo misma.

A mi ex nuera ya no la trato. Intentó meterse conmigo en una entrevista aparecida en un conocido semanario español y, a través de un periodista que yo conozco bien –Fernando Delgado–, le contesté. Mentía, como casi siempre, afirmando que yo le había hecho algo que, por supuesto, no era cierto. El último día que la vi fue para mí un día feliz. Durante el invierno pasado, cuando se celebraron aquí en Roma los funerales por el eterno descanso de la Infanta Beatriz, no la vi en la iglesia.

Una semana más tarde me enteré por una revista que había estado allí y en el cementerio. Acudiría después al almuerzo que se celebró a continuación para hacer relaciones sociales y, sobre todo, para ver a los Reyes, que sería en realidad lo que le interesaba. Y es que Carmen, además de frívola, es una snob”.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 26 Feb 2019 11:19 
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Clara escribió:

Este capítulo no tenía mucha significancia, salvo porque Emanuela demuestra que en realidad no tenía ni idea de practicamente nada de la trastienda de aquellos años, los hilos que movieron unos y otros, las aspiraciones de padre, hijo y dictador, como se espiaron y confabularon, como recoge el reciente libro 'Don Juan contra Franco' y toda la documentación que ha visto la luz. No solo se trataba de conseguir un trono, la ambición de restaurar una monarquía o colgarse medallas de poder. Se trataba de cambiar España, de reivindicar unos ideales y una forma de Estado basada en la monarquía parlamentaria, y por ende, la democracia. De ahí que alguien tan cercano a Don Juan como José Mario Armero, viéndose venir que al dictador ya le empezaba a quedar poco, corriera a ejercer como intermediario ante la izquierda española en el exilio. O que el entonces Príncipe Juan Carlos se jugara practicamente el cuello y se lo hiciera jugar a Nicolás Franco (quién iba a sospechar de él), al mandarle a reunirse con Carrillo en París. El plan de cargarse el régimen desde el régimen, decabezándolo sin pasar por conflictos civiles, interpretando una obra de teatro durante muchos años, para finalmente decirle adiós con la mano, no fue una improvisación ni algo que llegó de forma natural, fue premeditado. Pero tal parece que una parte de la familia, de este tipo de confabulaciones, no tenía ni idea. Estarían muy ocupados en otras cosas. Dudo mucho que incluso Alfonso, conociera lo que hacían su primo y tío a espaldas de casi todo el mundo.


Una puntualización que creo que es necesaria, y que ya Godoy ha expuesto en parte, es que el Conde de Barcelona nunca patrocinó una monarquía parlamentaria como la actual durante los años 40 y casi que tampoco a principio de los 50. En todo caso una monarquía constitucional similar a la de la Restauración (y en ocasiones ni eso).

Anson y otros muchos historiadores han dibujado una trayectoria política de Juan de Borbón que no es cierta. Eso no le quita valor ni le resta méritos (tampoco deméritos) a su figura, puesto que en aquellos años era la tendencia imperante en parte de nuestro entorno más cercano. Pero de ahí a decir que el padre del rey Juan Carlos fue un demócrata convencido toda su vida... hay un trecho (muy grande además).

Un saludo!


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 26 Feb 2019 17:46 
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Creo que el cambio vino y se expresó claramente una vez acabada la II Guerra Mundial, con el Manifiesto de Lausana. De eso no hay duda, aunque luego hubiera ciertos flirteos y desencuentros con el régimen. Pero que el Conde de Barcelona empezara a hablar de totalitarismos y elecciones, para el dictador ya era empezar a enseñar la pata. Pero no, en los 40-50 iba a reunirse con la oposición en el exilio Rita la Cantaora.

Yo me ceñía a lo expresado por Emanuela en el capítulo en cuestión, hablando tan a la ligera de la Transición, la trastienda de aquellos tiempos para intentar que la democracia fuera posible. Cuando hablo de idea de España o ideales, es lo que se trabajó desde el 69 al 78. Don Juan ayudó y medió con la oposición y creo que es obvio, que ya a esas alturas, ninguno de los dos, padre e hijo, tenía en su cabeza continuar con un régimen totalitario.


¿Alguien sabría si es cierto lo que expresa Emanuela respecto a las reticencias de los legitimistas ante la boda de Alfonso con Carmen? ¿Las reticencias eran debidas a la "frivolidad" de la novia -me parece una chorrada esto- o a que fuera nieta de un dictador?

Siento bastante curiosidad por saber cómo vieron la boda ellos.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 27 Feb 2019 02:01 
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Clara escribió:
Creo que el cambio vino y se expresó claramente una vez acabada la II Guerra Mundial, con el Manifiesto de Lausana. De eso no hay duda, aunque luego hubiera ciertos flirteos y desencuentros con el régimen. Pero que el Conde de Barcelona empezara a hablar de totalitarismos y elecciones, para el dictador ya era empezar a enseñar la pata. Pero no, en los 40-50 iba a reunirse con la oposición en el exilio Rita la Cantaora.

Yo me ceñía a lo expresado por Emanuela en el capítulo en cuestión, hablando tan a la ligera de la Transición, la trastienda de aquellos tiempos para intentar que la democracia fuera posible. Cuando hablo de idea de España o ideales, es lo que se trabajó desde el 69 al 78. Don Juan ayudó y medió con la oposición y creo que es obvio, que ya a esas alturas, ninguno de los dos, padre e hijo, tenía en su cabeza continuar con un régimen totalitario.


¿Alguien sabría si es cierto lo que expresa Emanuela respecto a las reticencias de los legitimistas ante la boda de Alfonso con Carmen? ¿Las reticencias eran debidas a la "frivolidad" de la novia -me parece una chorrada esto- o a que fuera nieta de un dictador?

Siento bastante curiosidad por saber cómo vieron la boda ellos.


No quiero parecer puntilloso, pero de la misma forma que el Conde de Barcelona de los años 40 no era el mismo de los años 70, el régimen franquista de la posguerra poco o nada tenía que ver con el de sus últimos años. Para entonces ya no había rastro de totalitarismo ni de muchos de los rasgos que lo definieron en los años 40.

Discrepo con que el Manifiesto de Lausana fuera de carácter democrático: leyéndolo bien, parece más una carta otorgada que un verdadero texto que defendiera la democracia. De hecho, en la correspondencia cruzada de los principales colaboradores de Juan de Borbón en aquellos años se puede ver cómo renegaban todos del sufragio universal inorgánico (o sea, el que existe hoy en día en las democracias occidentales).

Yo creo que el gran cambio en las reclamaciones del Conde de Barcelona vino a raíz de los años 50 y la renovación de su círculo de colaboradores. Para entonces la mayoría de aquellos que provenían de los años de la Monarquía de Alfonso XIII estaban retirados o habían fallecido, favoreciéndose de esta manera un cambio generacional.

Un saludo!


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 03 Mar 2019 23:35 
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Cuidao ahora, porque madre mía qué lengua. Si hubiera llegado hasta nuestros días y manejado twitter, sería una María Clara Colours en potencia. Por lo que se aprecia, le gustaba mucho juzgar y sentenciar por lo que le contaban, por lo que oía o por lo que veía. Lo que viene siedo una persona que no deja que las personas sean como les dé la real gana. Pero a saber cuánto es fruto de una verdadera convivencia con los miembros de la Familia Real –y anexos– y cuánto es producto del vil chismorreo que unos y otros llevaban y traían. Jesús, la pareja ideal para Peñafiel. Vamos, llega a vivir el caso Noos, Corina y la abdicación y lo habría gozado con un “ya lo avisé yo”.



“En la boda de los actuales Reyes en Atenas, en 1962, Juanito figuraba como Príncipe de Asturias, título que solamente utilizan los herederos a la Corona desde que, a finales del siglo XIV, se creara el principado de Asturias. En esta celebración Alfonso se apercibió de que, en los diferentes actos de los que se componía la ceremonia, él había sido colocado por el protocolo como don Alfonso de Borbón Dampierre, sin más, cosa que no ocurría con ningún otro invitado real. Quiso entonces abandonar la ceremonia y, cuanto antes, también el país. Su abuela, doña Victoria Eugenia, se dio cuenta de que, como tantas otras veces, pretendían ofenderle de manera gratuita e intervino en el asunto. Rogó a Alfonso que no se fuera, que no les aguara la fiesta, ya que estaba convencida de que Juanito nada tenía que ver con esas cosas y que se trataba únicamente de maniobras cortesanas. Sólo entonces mi hijo decidió quedarse en los ceremoniales. Tanto él como su abuela y yo misma pensamos, efectivamente, que Juanito no era responsable de lo sucedido, pero sí Juan. Mi amigo, el experto heraldista Pinoteau, siempre comenta la facilidad e inconsistencia con la que en España se hacen las cosas por importantes que sean. <<¡En España vale todo!>>, suele afirmar.

En una ocasión, Alfonso me contó que el Rey les iba a nombrar infantes, pero tal cosa nunca ocurrió. Alguien se encargó de decirme que fue la Reina quien le disuadió de hacerlo. No tengo ni idea si ella está al tanto de esta extraña y dolorosa relación de familia; lo que he oído es que tiene una gran influencia sobre el Rey. Yo creo que Sofía es una mujer muy inteligente.

La boda entre Juanito y Sofía fue organizada por doña Victoria Eugenia y la Reina Federica, de modo que, como casi todas las de ese rango, fue de interés mutuo. Cuando nació la Infanta Elena, su primera hija, el Rey riéndose me decía, como justificándose, que había hecho todo lo posible para que fuera un chico y otros comentarios de aúpa. ¡Es muy bruto! Y a veces, lo reconozco, muy gracioso también. Alfonso me contó en su día, siendo unos recién casados, él hizo el tonto y ella le mandó callar.

A la Reina Federica la conocí en La Zarzuela. En cierta ocasión el Rey nos dijo a Alfonso y a mí, también riéndose: <<La Reina Federica está plantada en mi casa y se le ocurre comprar cosas a los niños, pero ordena que sea yo quien reciba las facturas. ¡Así también compro yo…!>> Por cierto, cuando ella murió en Madrid, el Gobierno griego se comportó de manera muy elegante y permitió que fuese enterrada en su país. La Reina Federica, como buena Hannover, se mostraba muy mal educada en sociedad. Todo lo contrario que su hija, a quien considero que lleva a cabo un papel más que digno.

Federica no me caía simpática, pero debo reconocer que era inteligente. Ella sí supo encontrar un hombre estupendo para casarse, el Rey Pablo. Mi madre le conoció en París cuando no era más que príncipe. Salían todos juntos en grupo. Un día desapareció porque se había casado con Federica. Pablo de Grecia, además de una persona extraordinaria, era un hombre muy simpático.

Por el contrario, el hermano de Sofía, Constantino, me parece pesadísimo. En un principio él y el Rey no simpatizaban. Con el tiempo supongo que habrán cambiado las cosas, ya que no se les despega. Pasan el verano en Mallorca, en el barco, y la Navidad también juntos. Su mujer, Ana María, es buena y simpatiquísima. Cuando en un determinado momento se separaron, ella volvió a Dinamarca pero, algo más tarde, regresó a su lado. Él salía con otras mujeres cuando vivía aquí en Roma y l peor es que no lo hacía con discreción. Mantenía la típica actitud de un hombre sin ninguna clase. No le conozco mucho, pero un día estuve sentada junto a él en La Zarzuela por no sé qué motivo y solamente me habló de barcos y de velas, algo que para mí no tenía el menor interés.

Irene, por el contrario, es muy amable y una gran persona. Tiene inquietudes sociales y no sé bien en qué consiste su ayuda, pero sé que compra vacas para la India. Iba a casarse con un hombre griego, pero su madre se opuso y se ha quedado soltera. Por lo visto, la Reina Federica quería para ella otro rey.

Con respecto a las hijas de Juan, la Infanta Pilar tiene una expresión dura y es que yo creo que lo es. Siempre me pareció que Juanito tenía miedo de Pilar. Parece que la relación entre los dos hermanos no es maravillosa. Ni nunca lo fue. Quien es una excelente persona es Margot, a quien el Rey quiere de corazón, y también Zurita, un ser maravilloso, un hombre muy discreto que se ocupa de su mujer y le ha dado dos hijos de los que, por cierto, me han hablado muy bien. No les conozco personalmente, pero al parecer son muy buenas personas.

Yo hay algo que no entiendo de Pilar y de Margot. ¿Cómo pueden ser infantas si no son hijas de rey? Los infantes son los hijos de los Reyes, pero su padre nunca lo fue. Claro que, como Juanito ha enterrado a su padre con los reyes en el El Escorial… No lo comprendo, a menos que hayan sido reconocidas como <<Infantas de Gracia>>. Más bien creo que, de nuevo, han hecho las cosas como les ha parecido.

Conmigo Margarita siempre ha sido encantadora, pero no así Pilar. La última vez que la vi fue en el funeral de Gonzalo, donde me preguntó: <<¿Cuántos años tienes, tía?>> Cuando le dije mi edad me contestó: <<Pues yo creía que tenías más>>. Los Borbones son así, rudos y populistas. Yo, a veces, dudo si ellos piensan que esa manera de hablar, tan descarada, puede ser interpretada por el pueblo como sencilla y simpática.

Luis Gómez Acebo, el marido de Pilar, era un hombre guapo. Tuvieron cuatro o cinco hijos. Lo cierto es que me sorprenden los modales rudos de Pilar, ya que su madre no era así, sino agradable y fina en el trato. Le encantaban los toros, cosa incomprensible para mí, y acudía a tantas corridas como podía. Pero lo hacía por pura afición, no para caer mejor al pueblo.

Juan, mi cuñado, era muy brusco. No recuerdo que su trato fuera especialmente afectuoso ni con sus propios hijos. Cuando Margarita quiso casarse con Carlos Zurita, él no se lo permitió, pero transcurridos uno o dos años le dio finalmente su bendición. Zurita es el miembro que más me gusta de esa familia. ¿Por qué se casó con ella? ¡No lo sé! Hubiera podido casarse con cualquier chica buena y mona, y no creo que lo hiciera con Margot por ser infanta. Siempre ha estado a su lado y la conduce a todas partes, después de tantos años de matrimonio… La verdad es que es un hombre que se hace querer.

Desconozco el grado de ceguera de ella. Una vez en La Zarzuela yo estaba con un vestido rojo y ella también, y de pronto me dijo: <<Tía, no llevamos el mismo tono de rojo>>. Yo me quedé muy sorprendida. Puede que vea algunos colores, no sé. En la boda de la hija de Olimpia Torlonia, en Versalles, yo compartí mesa con Zurita y, como siempre, fue muy cariñoso conmigo. Me parece alguien sencillo y adorable.

Teóricamente me pareció fenomenal que los Reyes decidieran no tener Corte, pero luego me di cuenta de que, con el fin de evitar esto, acabaron relacionándose con personas inadecuadas, como Mario Conde y Manolo Prado, por poner sólo un par de ejemplos. Para eso encuentro mucho mejor tratar a personas pertenecientes a la sociedad pero que, a la vez, se sepa que son gente de orden, ya que al menos en principio se supone que cuentan con una cierta educación. Lo que de ningún modo deben hacer es tratar con cualquiera. Al menos es mi humilde opinión”.


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 04 Mar 2019 11:26 
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Registrado: 21 Oct 2009 21:03
Mensajes: 1632
En fin ella repasa la familia real de la época según a ella le parece y le caen mejor o peor.

Lo que me sorprende, más que nada porque siempre he tenido la sensación de que eran la pareja idílica, es lo que dice de Constantino y Ana María de Grecia. Ese matrimonio fue forzado por ellos mismos, ella era una niña y su padre era contrario, en principio, por cuestión de edad. Luego siempre han sido una pareja unida en la adversidad, no creo que él fuera tan estúpido como para cerrar puertas a la familia de su mujer, sobre todo a partir del exilio.

Sobre la boda de la princesa Irene pues supongo que será cierto, siempre se ha dicho que hubo un par de candidatos pero que al no ser del rango adecuado pues que se dejó de lado. Que la reina Federica amañó el asunto de Juan Carlos y Sofía, sin duda, otra cosa es que luego surgiera la chispa entre ellos, o que ella se enamorase y él no tanto, en fin eso ellos lo sabrán, pero si que hubo arreglo, no olvidemos que previamente la reina Federica había intentado el apaño con Harald de Noruega... Era lo normal entonces...


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 Asunto: Re: Fallece Emmanuela Dampierre
NotaPublicado: 04 Mar 2019 12:43 
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Registrado: 31 Mar 2008 13:17
Mensajes: 7409
Lo de Ana Mª y Constantino no lo había oído nunca. Y conozco al hijo del chófer que tenían cuando vivían en Roma. Se que se dieron la gran vida mientras recibían su cheque desde Atenas pero nunca me hablaron de infidelidades. No sé si fuera por discreción o por falta de conocimiento o que no las hubiera.


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