Minnie, te agradezco de corazón tu respuesta y sobre todo la calma y ponderación con que ofreces tu punto de vista: las crispaciones al opinar o responder realmente no llevan a nada.
Entiendo perfectamente lo que dices y los argumentos a favor y en contra, si puede decirse así, de la idea.
Personalmente - y desde luego lo que opine no tiene mas valor que el de decir algo - no le veo ningún sentido a esa nueva "Casa": un Príncipe heredero, lo es solo en cuanto heredero de un Rey en ejercicio: sin él, no es nada y lo que es, solo lo es en razón de esa relación. ¿Para qué una Casa? ¿para ser mas importante? la importancia le viene dada por el papel que le haga jugar aquel de quien su piosición depende. ¿Para tener mas independencia? eso quizá podía entenderse en una monarquía absoluta, donde el Rey era amo y señor, pero en una monarquía constitucional, el Rey solo es el Jefe del Estado con una sucesión reglada por la Constitución.
El Rey de España, y me refiero a él porque estamos hablando del caso español, en la práctica no es ni mas ni menos que el Presidente de Italia, con la diferencia de que este es electivo (ni siquiera por el pueblo).
El Príncipe heredero en España, por el hecho de ser constitucionalmente una monarquía, solo tiene el hipotético derecho de suceder en la Jefatura del Estado al Jefe del Estado/Rey del que es hipotético heredero y mientras el sistema monárquico sea el que establezca la Constitución.
Es anacrónico pensar en la España constitucional - y en cualquier otra monarquía constitucional - en un Príncipe heredero con funciones propias, como si fuera algo parecido al Vicepresidente de una república: el heredero solo tiene unos hipotéticos derechos que se basan por un lado en la forma de gobierno que adopta el Estado y por otra en que se produzca el hecho que da lugar a la sucesión y sobre todo en que subsista la monarquía como institución en la que recae la Jefatura del Estado, única función del Rey. Sin esto la figura del heredero está vacía: polvo y cenizas!!
Es anacrónico en las monarquías constitucionales, un Príncipe heredero con "Casa" propia, una persona que tiene una
mera espectativa no es nadie, sino en la medida en que reciba un encargo de quién detenta la Jefatura del Estado. En el caso español por ejemplo, bien podría el Gobierno, delagar la representación española a los actos de trasmisión del mando presidencial en un Ministro, o en un Embajador especial. Y el mismo Rey como Jefe de Estado podría hacer esa delegación en cualquiera y sin embargo la hace en su heredero, por razones obvias.
Desde luego, sería una barbaridad que el Jefe del Estado/Rey, que sabe quién lo va a suceder, no lo prepare convenientemente y le vaya dando una representación que le permita en su momento asumir sus funciones con conocimiento y responsabilidad. Y me parece que, sobre todo en los últimos años, el Rey de España le ha dado a su heredero un relieve que pocos herederos europeos en sus mismas condiciones tienen.
En fin, no digo mas. Solo agradecerte nuevamente por tu respuesta.

Kalistenes, subscribo en todo tu argumentacion.